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Un día especial
No era un día cualquiera, era un día en especial.
El día en que le había bajado la regla.
Se sentía hinchada, molesta, pesada, incómoda.
Le dolían la cabeza y los ovarios,
Por eso decidió descansar un poco,
Acurrucándose en el sofá, y encendiendo la tele.
Entonces vio cómo se sucedían imágenes
De jóvenes que, alegres, corrían y brincaban,
Y que se mostraban jubilosas por tener la regla.
No lo dudó y, con gesto huraño y precipitado,
Apretando el almohadón contra su tripa,
Apagó con un manotazo la tele, diciendo
Para sí: ¡Joder, lo que hay que aguantar!
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